lunes, 20 de octubre de 2008

Cuentos mínimos

Había una vez un perro que ladraba y ladraba. Hasta que un dia se dió cuenta que no le gustaba y dejó de hacerlo.

miércoles, 15 de octubre de 2008

I Believe

Alguna vez llegué a preguntarme si algo de lo que creíamos, casi inconcientemente, realmente existía. Es decir, si en verdad tenía lugar en éste loco mundo en el que coexistimos todos. Casi por obligación, desde que nacemos estamos inculcados a tener ciertas creencias, ciertos aspectos de la sociedad que en su momento están fuera de nuestro criterio y que, por tanto, nos son transmitidas para nuestra memorización hasta que lleguemos un determinado punto de maduréz en donde finalmente podemos decidir en qué y en qué no creer.
Creo firmemente que he llegado a éste punto.

Algunas personas no creen en Dios. Otras no creen en el Estado, o en las personas, en el matrimonio, no creen en el amor. Algunas personas no creen en la Iglesia, ni en la sociedad. No creen en el karma, ni en la felicidad. Algunas personas no creen en la amistad, o en la sinceridad.
Algunas personas deciden creer que no es necesario creer.
Yo he elegido creer y no creer en algunas de éstas cosas.

No creo en Dios, ni en la Iglesia, y tengo fuertes razones para no hacerlo. Me considero una persona realista, trato de ver siempre la objetividad de las cosas y creo que si algo puede explicar el mundo es la ciencia, no un concepto abstracto, una verdadera necesidad del hombre como lo es la religión.

No creo en el estado, pero creo en la sociedad. No creo en el karma, pero creo en las personas y que todavía existe, aunque sea en pequeñas y muy rebuscadas cantidades, la sinceridad de las mismas. No creo en el tiempo, cosa bastante rara. El tiempo lo considero algo demasiado subjetivo como para ser plasmado en dias, horas, minutos o segundos. No hay reloj que pueda hacer tan complicada tarea: La medianoche de hoy no será nunca la medianoche de ayer, ni la de mañana. Cada lapso de existencia tiene su propio trasfondo. Único e irrepetible.
Creo firmemente en la amistad, y creo más que nada en el mundo, en el amor.

Creo finalmente, que todos necesitamos algo en qué creer y en qué no creer. Nos hace darnos cuenta de quienes somos y que posturas decidimos tomar. Nos hace diferentes a algunos pero nos une a otros, aquellos que compartan nuestro punto de vista.

Y más fuerte que nunca, y con una certeza abrumadora puedo decir sin dudas, abiertamente y a los cuatro vientos:
"Creo en mí mismo."

jueves, 25 de septiembre de 2008

Alguien una vez dijo:

"Lo único peor que dar explicaciones, es darlas antes de tener que dar explicaciones"

martes, 16 de septiembre de 2008

El viaje sin fin

Acompáñame en un viaje como ningún otro.
Una aventura por lo incierto
Solos tú y yo
Y nuestros sueños y secretos

Abriremos un capítulo nuevo
Y escribiremos nuestras historias
Aprenderemos y con ellas creceremos
Seguiremos nuestras sombras

No necesitamos ninguna razón.
No necesitamos explicaciones.
Lo único que necesitamos es creer.
Las estrellas serán las direcciones.

Y cuando caiga la noche
Nos refugiaremos en mis brazos
Los fragmentos de mi amor por ti
Los marcaremos todos con trazos

Y acostados, miraremos el cielo
Mientras vuelan los recuerdos
Pensando en el viaje sin fin
De amantes eternos, de locos y cuerdos

Y cantaremos junto al fuego
En el viento, un hermoso sonido
No sabemos a donde vamos, pero no te preocupes
Lo descubriremos a medio camino...

Para ti.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Retrospectividad

Un, dos, tres, cuatro. Marcan los segundos el reloj. El tiempo egoísta transcurre lentamente, siguiendo su propio compáz. Tic-toc, Tic-toc.
Los calendarios marcan el día. Alguien había inventado que existía tal cosa como el tiempo: los segundos y los minutos, las horas y los dias y yo, injustamente, tenía que creerlo.
¿Pero que tal si decidiera no creer eso? ¿Que tal si yo, a diferencia del reloj, marcara mi propio ritmo?¿Y si basara cada una de mis acciones en mi propia interpretación y no en la de las manecillas y los engranes de un frío mecanismo artificial?
Si ése fuese el caso, talvez no estaríamos aqui. Talvéz todo sería muy diferente.
Pero no lo es. Y me entristece aceptarlo. Me destruye no comprender el porqué, no poder dar una explicación.

Quisiera, pero no puedo. Soy parte de una sociedad, y por tanto, estoy obligado a seguir sus conceptos y sus reglas. Todo aquello que ellos consideren "normal".
¿Pero quién es quién para decir qué es o no es "normal"? ¿Para decir qué está bien o qué está mal? Hasta donde yo sé, no existen tales definiciones. Nunca lo han habido y nunca lo habrán.
Es tonto querer controlar las cosas. Algunas cosas están destinadas a no tener control.

Leer entre lineas.
Me costó trabajo aprender a leer entre lineas. Hay cosas que son mejor expresadas por el silencio. El confiable viento, que siempre encuentra la sutil forma de hacer llegar lo que nunca fue dicho, pero sin embargo fue pensado. En este mundo no hay lugar para lo inefable, para lo impronunciable. Pero si para las miradas ciegas... y para las palabras mudas.

Y hoy. Sí, hoy, me pongo a pensar.
Sin ti, las cosas serían infinítamente diferentes.
Sin ti, alguien más sería yo.
Sin ti, únicamente mis sueños tendrían sentido.
Sin ti, los recuerdos serían mi mas profundo tesoro.
"Sin ti, las emociones de hoy no serían mas que la piel muerta de las emociones de ayer."

Luis Rdz.